Posted on 23:57 Hrs,Enero 7th, 2007 by Decoradora

Dice esta disciplina milenaria que puede ser muy negativo tener una estancia con puertas y ventanas enfrentadas.

Tuve la oportunidad de visitar un piso de pequeñas proporciones pero de grandes aventanamientos enfrentados a la puerta de entrada. Desde esas puerta-ventanas desde el estar, se accedía a una terraza ajardinada, con vistas muy bellas, desde donde se veía un paisaje estupendo.

El piso se encontraba en octava planta, por lo que tenía mucha luminosidad y aireación. Al ingresar al piso, era en pleno verano, estaban abiertos los ventanales y sin cortinados, y ya al entrar allí, esa vista abierta, ese espectacular panorama me invitó a salir a la terraza ni bien accedí a la casa de este joven matrimonio. Es decir que, ni bien entré, en pocos pasos, ya salí al exterior…
Los ocupantes de la casa me plantearon que hacía poco tiempo que estaban viviendo allí, que se enamoraron del piso, pero que tenían la sensación que no podrían vivir mucho más en ese lugar.
Todo estaba coquetamente decorado, con muy buen gusto y engamados los beis con marrones tierra. Una moqueta de muy buena calidad, lámparas bien ubicadas, pero…
Les pregunté porqué aunque ya sabía cual sería la respuesta. Read the rest of this entry »